Sunday, May 06, 2007

Entrevista exclusiva con Lord Hern's

Respetable Lord Herns:

Mi nombre es Roberta Macdougal, pertenezco a un movimiento que
pretende fundar un nuevo país, he vivido en Sinaloa y en San Diego,
yo soy su fan desde que hacían la primera página de su Guerrillero
Dandy, ahora que estamos haciendo este proyecto me pregunto si usted
accederá a contestar unas preguntas para nuestra entrevista, que creemos que es
importante considerar sus opiniones para el futuro de la humanidad.
Si me permite las preguntas son estas.

Cuál es el origen de Guerrillero Dandy?

El origen de Guerrillero Dandy se remonta al año 2002 y surgió en una conversación que sostuvimos Sir Harper Marteens y este servidor, Lord William Byron Hern´s. El término fue utilizado por el ingeniero --también doctor en Historia--, Enrique Krauze, para criticar al escritor Carlos Fuentes. Inmediatamente nuestra solidaridad estuvo del lado del escritor. Pero no sólo eso: asumimos que el apelativo no era insultante y decidimos asumirlo plena y conscientemente. Sir Harper y este servidor sellamos un pacto a través del cual habríamos de erigirnos en Directors & Dictators. La conducción de Guerrillero - Dandy sería aristocrática y vitalicia: por ningún motivo se admitiría cualquier tipo de representación democrática. Nosotros y sólo nosotros decidiríamos qué pluma era digna de mezclarse con la nuestra.

La historia posterior de Guerrillero - Dandy es larga de contar, pero trateré de resumirla. Nuestro imperio comenzó a crecer a la luz de un conjunto de musas que habrían de incorporarse a nuestra colonia. La más notable de todas fue Lady O´Linares, aunque Lady Ortala no puede ser omitida, como tampoco Lady Sands, quien habría de ser admitida tiempo más tarde. Las musas tenían una serie de responsabilidades y varios privilegios, aunque desde un principio nuestros estatutos establecieron con toda claridad que éstos se perderían cuando cualquiera de ellas tomara la decisión de contraer nupcias. Cualquiera que lo hiciera sería inmediatamente despojada de sus títulos y pasaría a ocupar la categoría de cortesana.

Hay quien todavía sostiene que dicho artículo transitorio tenía nombre y apellido y pretendía evitar que Lady O´ Linares, quizás la más soberbia de todas nuestras musas, accediera al pecado matrimonial. Ya se especulaba en torno a esa posibilidad entonces. He de confesar que hay algo de cierto en esto, aunque también que tanto Sir Harper como yo compartíamos y compartimos muy claros principios sobre esa institución conservadora y pequeñoburguesa que ha destruido la vida de tantas y tantos seres notables. En fin, para no hacer el cuento más largo, Lady O’ perdió todos y cada uno de sus derechos como musa. Fue una tristeza verla despojada de su honra, aunque permaneció en nuestra colonia. Si me lo permite, tengo por Lady O´, aún hoy, un cariño y un amor que supera cualquier circunstancia.

Poco tiempo después, descubrimos un personaje que escribía una columna para un diario mexicano cuyo sentido del humor nos gustó tanto como su amena prosa. Muy pronto decidimos invitarlo y conferirle un título nobiliario. A petición suya, habría de ser llamado Cavaliere Strozzi, 'servidor y amigo'. Durante el tiempo que el Cavaliere, participó de nuestro imperio, la colonia virtual y virtuosa que tiempo atrás fundáramos Sir Harper y Lord Hern´s vivió su mayor época de auge, aunque también su ruina. Strozzi imprimió un dinamismo inusitado a Guerrillero-Dandy aunque muy pronto quiso ver retribuido su trabajo y dedicación con una posición de mayor autoridad. Así, solicitó sin más ser incluido en el grupo de Director & Dictators. Su inclusión no sólo significaba una modificación estatutaria, sino también del pacto que había dado origen a nuestra colonia virtual y virtuosa.

Sin embargo, encontramos un resquicio jurídico (debo confesar que actuamos más como un Prostituyente Permanente que como una proper House of Lords) y accedimos a la petición de Strozzi. En adelante, Guerrillero - Dandy sería gobernado de forma 'autoritaria y al limón' por un 'Triunvirato Virtual y Virtuoso'. La inclusión de Strozzi, quien llegó acompañado de una notable señorita que habría de adquirir rango de musa, Lady Sands, significó el inicio de un proceso de crecimiento sostenido, aunque no del todo sustentable. Visto a la distancia, creo que accedimos a la inclusión de un tercer miembro en nuestra directiva porque ello implicaba, en cierta forma, ampliar nuestra 'base social'. El destino de aquella incorporación, sin embargo, habría de resultar un acto fallido.

Quiere la Historia que todos los triunviratos terminen en dictadura. Napoleón Bonaparte es sólo un ejemplo. Algo similar ocurrió en nuestro caso. Las llaves de nuestra colonia virtual y virtuosa --los passwords de la página y la potestad de modificarla-- estaban en manos de Sir Harper Marteens. Ocurría que, dadas sus múltiples e importantes ocupaciones, la publicación aparecía siempre tarde, una situación que me exasperaba. Cometí entonces un error del que hoy me sigo arrepintiendo. Incliné mi voto hacia una sustitución del portador de tan importantes llaves, lo que en la práctica equivalió a dar un golpe de Estado que privó a Sir Harper de una importantísima atribución que hasta entonces había estado en sus manos.

Evidentemente, la decisión que tomé, en aras de la eficiencia (eficientismo, mea culpa), fue equivocada. La había dado un trato administrativo a un asunto de carácter político. La prueba de ello es que Strozzi iría paulatinamente tomando el control absoluto de nuestra publicación. Debo confesar que no lo hizo de forma autoritaria ni de mala fe. En todo caso, Strozii se impuso por medio de la prepotencia del trabajo. La página mejoró sus diseños y creció considerablemente más de lo que ya venía creciendo. Sin embargo, las decisiones más importantes, las que tenían que ver con qué tipo de plumas merecían mezclarse con la Realeza, comenzaron a ser tomadas, de facto, a través del ahora General Strozzi.

Strozzi inició una política de inclusión que, aunque en un principio trajo cosas buenas, derivó en una suerte de sindicalización al interior de Guerrillero – Dandy, una situación que los creadores de Guerrillero-Dandy rechazábamos. Ocurría que, mientras que Strozzi era sumamente productivo, este servidor atravesaba una de sus recurrentes crisis depresivas. Había trasladado su residencia a una nueva colonia en Sudamérica y las expectativas que se había planteado no se habían cumplido, de tal suerte que sobrevino a una crisis creativa que le dejó postrado en la ignonimia. La publicación, entonces, terminó siendo enteramente suya. Debo confesar que, la facilidad con la que Strozzi escribía, en un momento de ruina espiritual, creativa y moral, me molestaba. Cedí entonces a un sentimiento de mezquina envidia.

El último número de Guerrillero - Dandy se presentó con un diseño formidable que mostraba la capacidad de Strozzi, pero también sus ambiciones. Cuando lo vi me sobrevino un sentimiento de terrible pesar. Aunque la publicación se veía hermosa, no la sentía mía. No me sentía reconocido en ella. No había tomado yo ninguna decisión sustantiva ni tampoco había participado con ningún texto. Comencé a observarla en detalle y encontré escritos de lo más dudosos. Sin embargo, no podía esgrimir argumentos contrarios cuando era evidente que no había sido parte del trabajo. Me topé entonces con un texto que generó mi más entera indignación. Quien lo suscribía no sólo era un pésimo escritor, sino que además deslizaba, de forma recurrente, una serie de expresiones vulgares y discriminadoras que no sólo consideré inaceptables, sino que además constituían una violación flagrante a nuestros estatutos. El fin de Guerrillero – Dandy no se hizo esperar. Construir es un proceso arduo y tardado, destruir puede hacerse en un minuto.

Hace algún tiempo decidí reiniciar Guerrillero - Dandy a través de un blog personal. He tomado la decisión de apegarme lo más posible a nuestras sagradas escrituras. La publicación, en teoría, es nuevamente gobernada por Sir Harper Marteens –a quien he entregado las llaves de la colonia-- y Lord William Hern´s. En la práctica, sin embargo, Sir Harper no ha hecho signo ignorar este esfuerzo. Confío en que algún día regrese y sepa perdonar el atropello que cometí en su contra y en contra de nuestra publicación. Lamento haberme alargado tanto en esta historia. Propongo que volvamos a sus preguntas.

Están ustedes interesados en fundar una nueva nación?

No. Creo que la idea 'fundar una nueva nación', puede ser pretenciosa y solemne, propia de políticos megalómanos. Además, el propio termino 'nación' es anacrónico. Nuestro lugar no es un país, es el mundo y nuestro objetivo no es fundar ni re fundar espacios geográficos creados por la pequeña y gran burguesía. Lo que nosotros queremos es crear un imperio de libertad capaz de propagarse a través de la red y así superar los límites que la vulgar realidad impone al presente. No creemos en las naciones, sino en el arte y en la literatura.

3. Porqué mezclan al whisky con la imagen del Che?

Por respeto al whisky y por respeto al Che. Porque nuestra admiración por la imagen del Che no busca santificar a un personaje. Porque con el Che nos tomaríamos un Scotch, pero no iríamos a la guerrilla. Es decir, no directamente. Y no iríamos no porque no apoyemos la guerrilla, sino porque n Guerrillero-Dandy no mancha su fina y aristocrática indumentaria en esa suerte de menesteres.

>4. Cómo podemos ser unas mejores personas?>

Primero que nada, no intentándolo seriamente jamás. El término 'ser mejor persona', proviene de la literatura de autoayuda, una literatura que despreciamos de principio a fin. Aceptamos, sin embargo, el término 'ser mejor persona', como una broma. Si insiste usted en la pregunta le diría que el único camino para ser una 'mejor persona' es el sentido del humor. Claro, siempre y cuando no se utilice para dañar a nuestros semejantes.

5. Quisiera tener hijos usted, qué mundo les daría?

Tener hijos es una de las cosas que, sin lugar a dudas, quiero hacer en mi vida. Sin embargo, veo con tristeza como muchos a mi alrededor han tenido hijos sin tomarse en serio el significado de dar vida a un nuevo ser. Honestamente, no creo estar preparado aún. El día que sienta que merezco el honor de ser padre, emprenderé esa tarea con toda dedicación, amor y cuidado... perdone usted, me he puesto cursi y solemne. Me pregunta también por el mundo que les daría. A decir verdad, no creo ser capaz de 'dar un mundo' a nadie. Nadie es capaz de hacerlo.

6. Aceptaría venir a Querala al próximo Foro Social?

Sería para mía un inmenso y honor. Lo único que conozco acerca de Kerala (creo que se escribe así) es a través de los escritos de Amartya Sen.

7. Cree que el yoga puede ayudarnos a ser un mejor nación?

Aprecio el yoga y lo practico. Sin embargo, lo único que puede hacer, quizás, es ayudaremos a ser 'mejores individuos'. Sin embargo, a decir verdad, no existen ni existirán mejores individuos ni mejores naciones jamás. En cuanto a las naciones, éstas nunca serán 'buenas'. Representan una construcción decadente y una de las mayores limitaciones a la genuina libertad del ser humano. En cuanto a los individuos, bueno, los individuos tampoco podrán ser nunca 'buenos'. Sin embargo, los individuos se pueden salvar. Son lo únicos que pueden hacerlo.

8. Es usted soltero?

De ninguna manera. Mi vida se construye y se destruye cada vez que aparece y desaparece un nuevo amor. No soy soltero porque me he enamorado muchas veces y lo seguiré haciendo. Si me permite una confesión de culpa, el único problema que tengo es que los amores no duran en mí demasiado tiempo. Los desecho como latas de atún. Ya cambiaré. Quizás algún día pueda ser una 'mejor persona' en cuanto al tema que nos ocupa.

9. Cree que música le gusta?

¿Me pregunta si creo en la música? Sin duda. La música que más me gusta es el tango y la música electrónica. Dirá usted que nada tiene que ver manzanas con día jueves, pues sí. Tiene usted razón. El tango me gusta porque esta lleno de intensidad y pasión. Muchas de las letras y los ritmos del tango son a tal punto capaces de transportarme a los abismos, que después de eso ya nada puede ser peor. Creo firmemente que la vida es y será mejor si estamos preparados para lo peor. Por eso siempre que puedo leo a Ciorán. Bueno, y en cuanto a la música electrónica, por algún motivo me agrada. Es cierto que no toda música electrónica me agrada por igual, pero hay cierta parte de esa música que pone mi sangre en ebullición. El rock no me gusta. Está outdated.

10. Le gusta el camarada Lenin y qué opina sobre una nueva lucha del
proletariado?

Soy un firme convencido de Lenin y he leído el Que Hacer con toda atención. Leer a Lenin inspira y divierte. Comparto su desprecio a lo pequeñoburgués, aunque rechazo su idea de 'centralismo democrático', que en la practica fue mucho centralismo y poca democracia... quiero decir, lo rechazo en principio, posiblemente lo practicaría si tuviera que hacerlo. Pero más allá de estas disgreciones, creo que la gran importancia de Lenin es que, en el momento histórico en el que le tocó vivir, fue capaz de revolucionarlo todo. Sus ideas fueron osadas y profundamente transformadoras. Le sugiero leer 'Repitiendo a Lenin', del filósofo esloveno Siszeck.

11. Cree que podría ponerme en contacto con Lady Sands Orfields y
esa otra chica con la que usted sale retratado junto con Sir Harper Marteens?

Desde luego que sí. Lady Sands tiene un blog denominado 'radical chic'. Allí encontrará todos sus datos. La otra chica, Lady Mirtala (alias Ortala), hace tiempo que nos abandonó. Quizás no fuimos merecedores de su belleza. No lo sé.

12. Do drugs? Does she?

Lo siento, no comprendo la pregunta.

13: Podría venir a nuestro país como invitado conferenciante?

Desde luego que sería para mí un gran honor. Creo profundamente en el turismo político, aún cuando no sirva más que para estrechar buenas amistades, conocer el mundo y después escribir textos que casi nadie lee. Practico el turismo político precisamente porque es inútil. Amo lo inútil. El eficientismo de lo realmente existente me parece tan vulgar como la política de lo real. Siempre es mejor desperdiciar nuestro tiempo en la ficción y el edonismo.

14. Qué opina de organizar una convención internacional para fundar
novas naciones bajo concepto que hemos determinado de persona
nación?

Hasta ahora no me ha dicho usted cuál es su concepto de nación. A decir verdad, seria más partidario de los reinos, como el Reino de Redonda (si aún no lo conoce, le sugiero visitarlo por internet). Los imperios, como el nuestro, son también de mi más entero agrado. Las naciones no, me parecen pusilánimes, mediocres y, le repito, pequeñoburguesas.

15. Conoce usted el Sealand Project?

Me disculpo por mi ignorancia.

16. Se suscribiría a una Sociedad Internacional interesada en reinventar el orden global a partir de un sistema de micronations?

Me suscribiría a cuanto proyecto usted me invite, auqnue seguramente lo haría de forma crítica. No comprendo su obsesión por crear naciones. Olvide ya las naciones. Le invito a crear imperios de libertad.

17. Se atrevería a cruzar el umbral?

Naturalmente que sí, aunque debo decirle que el mundo está lleno de personas que se presentan así mismo como 'alternativas' y en realidad no lo son. Yo podría decirle que me atrevo a cruzar el umbral, pero no me crea. Hay un pequeño conservador en cada uno de nosotros que sale ante la menor provocación.

Estimada Roberta, ha sido un honor para mí ser parte de esta entrevista. Espero que este intercambio pueda ser el principio de una fructífera relación con vistas a reinventar la lucha de clases a escala internacional.

Le mando un beso y un abrazo afectuoso.

Atentamente,

Lord William Byron Hern´s
Duke of York

Thursday, February 15, 2007

Una misiva desde Bahia de Banderas








Una misiva desde Bahía de Banderas

Bahía de Banderas, 23 de febrero de 2002

Luego de un buen rato de tanteo en la oscuridad he logrado encontrar el reloj y he descubierto que eran más de las tres de la mañana. Largas horas de sueño si tomamos en cuenta que recién se metió el sol caí rendido, aunque pocas para completar el ciclo de la noche.
La tuya ha sido una excelente compañía. Mientras todos dormían encimados en la camioneta, estuviste charlando conmigo en la soledad del camino durante mis largas horas de vigilia. Al fin he logrado entender que no vinimos al mundo a completar una misión del destino ni tampoco estamos aquí por una sola cosa.
Empieza a quedarme claro que la razón de estar aquí no es ser redentores ni mesías. Vinimos a algo mucho más humilde que eso. Vinimos -entre otras cosas- a ser felices. Y aunque no podamos siempre serlo, esa es debiera ser nuestra principal responsabilidad.
Creo que ya lo entendí mejor y eso me ha deshecho algunas telarañas. De verdad que es alentador que actúes como un angelito bueno que te habla al oído. ¿Pero no crees que todavía tengo que aprender muchas cosas más para vivir con cierta armonía?
He pensado a veces que crecer tal vez no sea tan malo. En mi caso, podría incluso favorecerme. Sin duda que mi persona sería más tolerable para muchos. Pero no sólo eso: tal vez me permitiría trascender ese estado de estupidez inherente a la adolescencia.
Si, tienes razón, pero si en este momento de mi vida creciera, si, por ejemplo, me sucediera de repente lo que a Alicia en el País de las Maravillas, si creciera, creciera y creciera, el tamaño de mi ego crecería en proporción. Por favor no lo permitas, sigo prefiriendo El Principito antes que El Príncipe.
Por cierto, Alicia es un gran libro, ¿no te parece? Todavía no leí la continuación, a través del espejo, pero el País de las maravillas guarda verdaderas enseñanzas acerca de la vida. Imposible olvidar al gato Cheshire.
Cuando escribía “reflexiones en el jardín”, acompañado de las esculturas del Museo de Arte Moderno, quería llegar a eso. Sucedió, sin embargo que ya era tarde y no podía permanecer en aquel sitio.
Iba apresurado en mi bicicleta, casco puesto rumbo a casa, para evitar que del ambiente se apoderara la noche. De pronto pasé al lado de dos darkis estilo gótico y sabe Dios cuantas más especificaciones modernas (algún día tendrás que explicarme si el sectarismo prolifera más en la modernidad o si sólo es una forma de aparentar que aceptamos lo distinto).
El caso es que eran esos los primeros anocheceres del año y yo corría todavía con el ímpetu del año nuevo que para este me proyectaban a conocer mundos distintos y me detuve junto a las dos oscuras “señoritas de la noche”. Entonces les dije que había escrito algo que les quería leer y les pregunté si me daban unos minutos.
Luego de asombrarse, y antes de contestarme, sin siquiera observar el reloj miraron hacia el cielo. Se hacía de noche y eso parecía estimular la permanencia de las amantes de la obscuridad.
Al principio escuchaban mi texto ingrávidas y algo confundidas. Sin embargo, cuando llegué a mis infantiles ambiciones presidenciales las risas se apoderaron de ellas sin quererse ir. Creo que fueron muy generosas al hacerlo. Si uno no es capaz de reírse de sí mismo, tal vez alguien tenga que enseñárnoslo.
Cuando terminé de leer les pedí su opinión. Entonces comenzó una larguísima charla. Nunca pensé que pudiera aprender algo de unas darkis de El Chopo. Una de ellas me dijo algo muy importante, o que al menos en su momento me lo pareció: “Yo no estoy segura de que exista un sentido en la vida, creo que más bien uno le va encontrando diferentes sentidos en diferentes momentos”
No fueron esas exactamente sus palabras, pero recuerdo que muy en su estilo agregó: “Además, creo que si la vida tuviera algo así como un sentido sería muy aburrida porque todas las personas se dirigirían hacia allá, todas hacia el mismo lugar”.
Estuve a punto de irme a una fiesta gótica esa misma noche conmovido por las reflexiones vanguardistas de mis interlocutoras. No lo hice, pero recuerdo que volví a casa despreocupado y muy a gusto conmigo y con la noche. Cuando vuelvo a recordar, no puedo evitar encontrar cierta asociación con el minino Cheshire. ¿Te acuerdas? Fue así:
- ¿Podría decirme, por favor, qué camino debo tomar desde aquí?
- Eso depende de a dónde quieras ir –respondió el Gato.
- A decir verdad no me importa mucho...
- Entonces no importa qué camino tomes...
- ...Siempre y cuando llegue a alguna parte –continuó Alicia a modo de explicación.
- ¡Oh, llegarás, puedes estar segura, si caminas lo suficiente!

Nunca habíamos hablado durante tantas horas. Aunque el viaje fue largo, yo te iba contando estas y otras cosas. Los detalles son circunstanciales, siempre lo son y más en este caso. ¿Qué relevancia tienen? Si la tuvieran la poesía no prescindiría de ellos. Los detalles importan en la medida en que les damos significado.
Ya casi son las cinco ¿Debería dormir y evitar así el estar aletargado mañana como lo estuve ayer? Sucede que como no dejaste de hablar en toda la noche se me fueron las horas se sueño. Al final del camino, cuando las curvas se hacen más pronunciadas, me dijiste que me durmiera un rato.
Cómo eres. Me pides que me duerma, pero tú sigues hable que hable. Bueno, no hay problema, no te preocupes que de todas maneras yo puedo escuchar en mis sueños. Después de todo, las fronteras entre la vigilia y el sueño son tan poco precisas como las que supuestamente hay entre la realidad y la ficción.
Me encanta el mar. Soy uno con él y otro sin él. Cuando llegamos a Punta Mita, aquí en Bahía de Banderas, fui hasta él hipnotizado. Recuerdo que deglutí un suculento desayuno, ensombrecido por un Tang que se pretendía de naranja.
Qué bonita es la playa cuando no está engentada. Tenía la idea de que veríamos la ballena azúl y el Discovery Chanel, pero claramente la observación fue mucho más modesta y Moby Dick decidió no venir a visitarnos.
¿Sabes qué? No me dio miedo bajar, ni tantito. Allá todo es distinto, eres como un astronauta inspeccionando un nuevo planeta y se te antoja perderte entre castillos de coral.
Fue una pena que el agua estuviese algo turbia, pero fue una pena mayor que los dive masters nos cuidasen todo el tiempo como rebaño. Y es que abajo se pierden las proporciones y la orientación. El canto de las sirenas te llama por todos lados. Por eso debe haber siempre un instructor que te recuerde que tu sitio está allá arriba y que no te hagas guey.
¿Te cuento una cosa? El traje que me dieron estaba pésimo. Al regulador se le salía el aire y de las correderas se desprendía el tanque a cada rato. Yo –entre idiotizado por el cansancio, ensimismado por el espectáculo y tú, que encima no parabas de hablar- ni me daba cuenta.
Sólo sentía que me arreglaban el traje entre una, dos y tres personas. Estaban todos tan pendientes de mí que dejé yo de estarlo. Como ves, una no muy buena lección de responsabilidad personal.
¿Te gustó conocer ese mundo subacuático o ya lo conocías? ¿Pudiste sentir como al bajar se me contraía el cerebro y los pulmones y todo, todo se me oprimía? ¿y qué tal el vacío que provoca el visor y como se te embarra en la cara? ¿Pero viste que bien me lo quité y me lo puse? ¿Y te diste cuenta de cómo me lo quité allá abajo y lo volví a llenar todo soplando por la nariz? ¡No estuvo mal para ser la primera vez! ¿O sí?
¡Qué loco es cuando bajas, no? No bien has desinflado el chaleco y los plomos comienzan lentamente a hundirte caes como si fueras en un paracaídas: lenta y pausadamente te vas suspendiendo la incertidumbre del océano.
Dios, todavía es de noche. Sólo han pasado las cinco ¿Qué hago? ¿Me voy a dormir? Es que si me duermo ahora al ratito no me voy a poder despertar, pero si no me duermo...

Tuesday, January 30, 2007

Preguntas mas frecuentes


Preguntas más frecuentes
(Promulgado en 2003, año de la fundación de Guerrillero Dandy)

¿Qué es Guerrillero-Dandy?

Guerrillero-DandyTM es una colonia fundada por Sir Harper Marteens Nuns y Lord William Hern`s, Directors&Dictators que busca crear, a través de la red, un gran imperio de libertad capaz de proyectarse hacia el futuro y poner fin a los constreñimientos que la realidad le impone al presente.

Como publicación periódica, independiente y autofinanciable, Guerrillero-DandyTM busca romper con las limitantes a la creación y desarrollar una experiencia propia de lenguaje, independiente de las necesidades más inmediatas de la política, de la intelectualidad, del mercado y de la sociedad.

Guerrillero-DandyTM es un esfuerzo emprendido por una colectividad de individuos afines al arte del lenguaje (en cualquiera de sus manifestaciones) y que, aunque no necesariamente sean profesionales o lo utilicen como fuente de sustento, encuentran que su vida, o una parte de ésta, adquiere sentido a través de la expresión artística.

¿Quién puede formar parte de Guerrillero-DandyTM?

Guerrillero-DandyTM no pretende transmitir una idea falsa de inclusión, como lo hacen otros medios de forma retórica. Sin embargo, tampoco quiere erigirse en lo que critica. Pueden formar parte de Guerrillero-DandyTM aquéllos que tengan una cierta afinidad con sus principios o que los consideran “simpáticos”.

Como es natural, Guerrillero-DandyTM es una publicación que habrá de conformarse a partir de una red de amistad, así como de las philias personales de sus Directors&Dictators, tal y como ocurre con el resto de las publicaciones. La diferencia será que Guerrillero-DandyTM no venderá una imagen falsa de sí y hará explícitas estas relaciones.

¿Existe la censura en Guerrillero-DandyTM?

No, Guerrillero-DandyTM, no modifica, ni recorta ni hace correcciones a los textos que sean enviados por sus colaboradores, cuya libertad es su bien más preciado. En Guerrillero-DandyTM no existen editores; todo colaborador tendrá la garantía de que sus textos aparecerán publicados y contarán con un creciente número de lectores.

¿Es Guerrillero-dandyTM una publicación democrática?

No, lamentablemente Guerrillero-DandyTM no puede ser una publicación democrática. Su directiva es aristocrática y no podrá rotar durante el tiempo en que su alto mando de Directors&Dictators esté con vida. Guerrillero-dandyTM quiere evitar una estructura politizada entre camarillas que disputan el control de la empresa.

¿Puedo enviar un texto a Guerrillero-DandyTM?

¡Por supuesto! Ese es justamente el objetivo. Guerrillero-DandyTM no puede garantizar que habrá de publicar todos los textos que reciba, pero se compromete a leer todo cuanto llegue hasta a su directiva, así como a brindarle una respuesta antes de una semana. Si su texto fuese aceptado, Guerrillero-dandyTM lo publicará íntegro y, en ningún caso, le solicitará hacer modificación alguna.

¿Puedo publicar mis textos en Guerrillero-DandyTM y también en algún medio impreso?

Sí, naturalmente Guerrillero-DandyTM no adquiere los derechos sobre el texto que usted publica, por lo que es posible que usted posteriormente lo haga en cualquier medio. Guerrillero-DandyTM puede ser una buena alternativa para que usted desarrolle el arte de la expresión con la garantía de ser recibido por un público de lectores, independientemente de si otros editores optaran o no por hacerlo en el futuro.

¿Qué tipo de materiales publica?

Guerrillero-DandyTM publica fundamentalmente textos de entre una y 20 cuartillas, en letra times new roman de 12 puntos y con un espacio entre líneas de 1.5. Las fotografías con textos explicativos también son bienvenidas en Guerrillero-DandyTM?

¿Es posible publicar con seudónimo?

Sí, Guerrillero-DandyTM no quiere acabar con el prestigio y la reputación de nadie. Las publicaciones podrán hacerse con seudónimo, siempre y cuando no se utilicen para calumniar ni ofender a nadie.

¿Es Guerrillero-DandyTM una colonia tolerante?

Sí, pero con ciertas reservas. Guerrillero-DandyTM no tolera las desviaciones pequeñoburguesas ni las aspiraciones de la clase media con pretensiones ilegítimas de tipo material, que no intelectual, artístico o profesional. Sólo las desviaciones aristocráticas serán toleradas por Guerrillero-DandyTM.

Monday, January 29, 2007

Divorcio, ergo pildoras


Iglesia, terapia y píldoras antidepresivas
-por Hernán Gómez Bruera-

El viernes por la noche, asistí a una más de esas sesiones terapéuticas a las que he concurrido desde hace unos meses para hacer más soportable mi estadía en los confínes de este país meridional que ha acentuado mi soledad y mi natural tendencia al aislamiento. Aunque no creo demasiado en las terapias tradicionales, especialmente en aquéllas que se eternizan por los siglos de los siglos hasta generar una perversa dependencia entre el terapeuta y su víctima, me parece que la neurosis social nos obliga a la elemental responsabilidad ciudadana de hacer un trabajo con nosotros mismos.

Así pues, lo más cercano que encontré fue hacer un psicodrama recomendado desde México por presunto destacado especialista que me hizo toparme a una mujer de melodiosa voz que, aunque no consiguió impresionarme, transmitía un cariño maternal que me animó a intentarlo.

La terapia comenzó bien, pero a los pocos meses sentí que lo único que hacíamos era hablar y reflexionar sobre los grandes problemas de la existencia, mientras esencialmente todo seguía igual. Se lo dije a la dulce mujer y me puso a dramatizar, a pesar de que no me creía aún listo para ello. Lo hice tan bien que ella misma se sorprendió. Y es que dramatizar es lo mío, me fascina llevar las cosas al extremo; es mi especial forma de sentirme vivo.

Dramaticé una dos y tres veces, dándole el gusto profesional de verme derramar lágrimas como un niño. Y como los terapeutas de hoy buscan para todo una razón en la infancia, me hizo revivir ese 1976 en el que mis padres tuvieron que dejar su militancia política y huir de la Argentina conmigo en calidad de espermatozoide fecundado en óvulo, para evitar ser una víctima más del régimen militar. Así, me topé con que soy un “hijo del terror” que mamó el miedo desde el día en que fue concebido en el mes de marzo de 1976, justo cuando el general Videla se hizo de la Junta Militar.

Como si el daño fundacional no fuera suficiente, pasamos al posterior divorcio de mis padres y a la ruptura que eso significó en mi biografía. “Claro, te tuvieron toda tu infancia de un lado para otro, sin un hogar fijo. Con todas estas cosas, es natural que hoy huyas del afecto y de las personas. Fue una forma de sobrevivencia y adaptación”, sentenció mi psicodramaturaga.

¡Caramba, qué coincidencia! Casualmente en las mismas fechas en que abordábamos mis traumas infantiles como hijo de exiliados políticos y padres separados, en Chile se discute la primera ley de devorcio, el único país del mundo occidental que no lo permite formalmente. La Vicaría de la Familia --con el respaldo de la Iglesia católica chilena y las conservadoras élites que controlan esta nación-- han lanzado una campaña en contra de la propuesta de ley que se discute en el Senado.

La campaña televisiva, que está gastando fortunas en “no dividir a Chile”, constituye una auténtica manipulación de lo que son los hijos de padres divorciados. Con presuntas bases científicas, una serie de spots que aparecen en horario triple A, se muestran con gráficas los resultados de una encuesta elaborada en Estados Unidos según la cual los hijos de estos padres son más propensos a la drogadicción, tienen un menor rendimiento escolar y cometen más crímenes.

Nada tiene que ver esto con mi terapeuta y creo (o quiero creer) que ella es una persona evolucionadas que no sostiene este tipo de argumentos. Sin embargo, el viernes pasado cuando llegué a decirle que aquéllo no caminaba a ningún lado y que luego de asistir a sus sesiones volvía a ser el mismo especímen insensible y workahólico, fácil presa del sinsentido y apático ante cualquier hecho mundano de la vida.

Entonces ella reviró con un golpe mortal: “Sabes, Hernán, creo que tienes un principio de depresión. Tu ya sabes cuáles son tus problemas y lo que puedes hacer para solucionarlos. Sin embargo, no haces nada y no quieres hacer nada. Cuando uno tiene sed y no quiere ir por agua y no le gusata el agua, es porque tiene un problema químico que se llama depresión. Probablemente tengas esto desde pequeño.” Y ante mi completa estupefacción pronunció: “He considerado derivarte con un especialista que determine si necesitas antidepresivos”.

La odié profundamente. ¿Cómo se atrevía a decirme eso? ¿Por qué razón? ¿Porque paso días enteros encerrado en mi departamento si querer ver a nadie? ¿Porque no voy al centro comercial los domignos? ¿Por qué no tengo vida familiar? ¿Por qué no comparto la rutina diaria con nadie más? ¿Porque expreso mis emociones casi exclusivamente por escrito? Extraño o no extraño, pero los dogmas psicoanalíticos a veces no están tan alejados de los dogmas de la Iglesia.

Pensándolo bien, tal vez las píldoras antidepresivas no sean una mala opción. Al menos es preferible la felicidad farmacológica que la que promete la Vicaría de la Familia o la Sociedad Psicodramática de Chile.

Justine y Juliette o la sabiduría del Marques



Justine & Juliete o la sabiduría del Marqués
-Lord William Byron Hern`s*-

Este texto podría herir la sensibilidad del lector. Si usted prefiere mantener inalterables los principios de su religión, sistema moral o convicciones sexuales, puede saltar a otra página o remitirse directamente al Canal de las Estrellas.

Pero si usted ha decidido seguirme, por algo lo habrá hecho. De manera que voy a contarle un cuento. En realidad son dos cuentos. Se trata de Justine y Juliete, un par de doncellas criadas en una familia prominente y decente que, siendo aún nínfulas, quedaron huérfanas de padre y madre.

Al verse en el más absoluto abandono, las hermanas se enfrentaron al dilema de elegir la forma idónea de subsistir. Como su época no ofrecía a las mujeres demasiadas posibilidades, una optó por recluirse en un convento, donde vivir conforme a la virtud cristiana, mientras la otra encontró mayor provecho en tornarse puta**. A pesar del sacrilegio, la vida castigaría a la primera y premiaría a la segunda.

Las historias de Justine y Juliete --narradas en novelas separadas, aunque interconectadas-- representan personajes extremos en su antagonismo. Ante ello, el Marqués no pretende ser neutral: hace desdichada a una y dichosa a la otra. La existencia de Justine, la hermana virtuosa, pronto deviene en una serie de tragedias. Todos sus intentos por actuar como una buena cristiana son castigados de forma sistemática por el falo acusador.

La vida de Justine es una secuencia de episodios fortuitos en los que siempre resultará abusada sexualmente por las mentes y los cuerpos más repulsivos, castigo divino por elegir la castidad. Cuando finalmente piensa que está a salvo, cae en un convento. Pronto descubre que allí los monjes han creado una cofradía secreta en la que esclavizan mujeres y las someten a sus placeres más perversos.

Aferrada infructuosamente a conservar su pureza, Justine se empeña en conservar la virtud, resistiéndose incluso a lo que podría ser placentero. Durante ese deplorable camino, se encuentra con seres carentes de escrúpulos, cuyos representantes más conspicuos siempre serán los sacerdotes.

Justine es una imbécil. Un alma ingenua que cree posible obstinarse, contra toda evidencia, a principios y valores inexistentes entre los propios religiosos. Con ello, trata de advertir la imposibilidad de enfrentarse a un mundo como el nuestro bajo falsas premisas de virtud. De ello se desprende una lección: el mal debe enfrentarse con inteligencia, no con la estupidez insensata de Justine.

Por eso su vida será un tormento permanente. Por eso, al final de la novela, cuando la otrora doncella, hoy tantas veces desflorada, cree haber encontrado el recto camino, cuando parece que esa larga pesadilla ha terminado para siempre, un trueno le parte la sien. El verdadero Dios no le perdona haberse privado del goce.

La historia de Juliete, en cambio, es muy distinta a la de Justine. Pletórica de voluptuosidad y de placer, su vida recibe el premio de su elección original: una vida de gozo libre de todo prejuicio. Simbólicamente, su primera experiencia sexual ocurre en manos de la madre superiora del convento en el que habita, cuando tiene sólo 11 años. “Mientras la madre me tocaba los muslos –cuenta--, metí ferozmente mi lengua caliente y hambrienta en la hendidura húmeda de su anhelante vulva”.

Las primeras incursiones sexuales de Juliete no sólo desmontan el prejuicio contra la homosexualidad, la enaltecen: “Sólo una de nuestro sexo –le enseñará la madre superiora-- puede tocar las cuerdas de una mujer; los hombres son toscos, vulgares, torpes, idiotas en este aspecto; todo lo cual me conduce a demostrar que no hay nada más injusto que esas leyes que prescriben cierto orden para las relaciones de los sexos. En una sociedad juiciosa se nos permitiría juntarnos con quien quisiéramos.”

Al rito de lesbos terminarán por sumarse todas sus compañeritas del colegio. “Encendidas de pasión –cuenta Juliete- nos costaba trabajo reprimirnos, tan grande era nuestro deseo de arrojarnos unas sobre la carne de las otras.” Pero las aventuras de Juliete no se limitan a los placeres de la vulva y el clítoris. El Marqués, un auténtico pansexual, pronto llevará a su personaje por caminos que involucran activamente al falo:

--¡Devora mi melocotón! –gritará al abrir por primera vez las piernas ante una gran verga--. Chupa mi hoyuelo. Haz estallar en pedazos mis ovarios. Cómeme, jódeme, chúpame. ¡Mastícame el clítoris! Devasta mi nariz. Haz estallar mis entrañas; ¡Jesucristo! ¡Estoy que ardo; me quemo viva! ¡Por la verga y los testículos de Dios el culo me echa humo!

La perspicaz Juliete contará más tarde sus experiencias a un sabio que le responderá así:

--“Te ha jodido, ¿dices? ¿chupado? ¿frotado? ¡Espléndido, lo triste es que no tuvieras unos cuantos orificios más por los cuales te hubiera podido proporcionar placer”!

Juliette aprende a gozar en muy diversas circunstancias, de todas las formas posibles y con gran imaginación. Disfruta a la vez que sufre porque desafía esos lugares en los que el placer se convierte en dolor y el dolor se vuelve deleitable.

La contradicción entre Justine y Juliete es clarísima. Mientras en la primera novela la mujer es sólo un objeto frente a la perversidad del hombre, en la segunda, el placer activo de la mujer es la nota principal. Por eso aquí las oraciones de las monjas alcanzan incluso un tinte más que feminista, cuando una de ellas afirma: “Los hombres son instrumentos y deben ser usados como tales, no amados o aborrecidos. ¿Acaso el carpintero ama o aborrece su sierra, el leñador su hacha, el sastre su aguja?”

Si apartamos todo lo que hay de provocador en su obra, la de Sade es un magnífico adelante en un tiempo que aún no alcanzamos. El Marqués atentó contra su era. Por eso no sólo fue considerado desquiciado, pecador y hereje por sus contemporáneos, que le encerraron más de la mitad de su vida, sino que hoy todavía se le castiga con la incomprensión y –algo peor— el estigma.

Aunque algunos de sus pasajes puedan irritar (los hay machistas, feministas y de muy diversos tipos), no hay que perder de vista que Sade fue --antes que nada--, un artífice de la procacidad , la incitación y la rebeldía. Distinto a lo que creen quienes ni siquiera lo leen, el Marqués fue mucho más que un perverso sexual narrador de desvaríos.

Sade fue un destructor del prejuicio, un activo militante contra la hipocresía, un filósofo. Su mordacidad no podía sino dirigirse contra esa moral que pretende alejarnos de nuestros más naturales impulsos para esclavizarnos a su arbitrio. Uno a uno, Sade se dedicó a cuestionar los valores que la Iglesia Católica ha impuesto durante siglos a la civilización occidental y que aún hoy es dueña hasta de quienes nos creemos más inmunes a ella.

A nadie pueda extrañarle la persecución que este mártir de la libertad sexual sufrió en vida y de la que es víctima constante su necrología. El final de Juliete es una provocación que no podía quedar impune: El premio de esta heroína, luego de una vida de desenfreno, de dar y recibir placer, es una visita al Santo Padre, también conocido en esta obra como el “Santo Jodedor”.

Así lo cuenta Juliete: “Caí de rodillas. A pesar de lo que dicha postura me desagradaba, no pude dejar de sentir un parentesco perverso con aquella venerable figura, extrañamente inestable, encarnada en su trono como un halcón vesánico. Levanté la mirada y vi que se hinchaba poco a poco algo que había debajo de la túnica del Santo Padre”. La obra termina como tenía que terminar: con una orgía demencial dentro de la máxima casa de Dios.

La sabiduría del Marqués, en Justine


“Las sensaciones morales son engañosas, sólo son verdaderas las sensaciones físicas.”

“Y del deseo a la consumación, ¿qué la diferencia es muy grande?”

“La virtud no es un capricho de precio incontestable, sino una manera que conducirse que varía en cada clima y que, por consiguiente, no tiene nada real; lo cual pone en evidencia su futilidad”.

“Nada tiene de extraño que lo que agrada vivamente a unos pueda repugnar a otros ... El placer de los sentidos depende siempre de la imaginación.”

“Las tres cuartas partes del universo pueden encontrar delicioso el aroma de una rosa, sin que esto pueda servir de prueba para condenar a la parte restante ni para demostrar que este aroma sea verdaderamente agradable.”

“Si en el mundo existen seres cuyos gustos chocan contra todos los prejuicios admitidos, no solamente hay que asombrarse de ellos, no solamente no hay que sermonearlos ni castigarlos, sino servirlos, contentarlos, suprimir todos los frenos que los molestan y darles, si se quiere ser justo, todos los medios para satisfacerse sin peligro”.

“La educación, por más que haga, no cambia nada. El que tiene que ser un malvado en malvado se convierte con toda seguridad, por excelente que sea la educación que se le haya dado.”

“Amar y gozar son dos cosas distintas, y la prueba de ello es que se ama todos los días sin gozar y que se goza sin amar.”

“No hay ninguna sensación que sea más intensa que el dolor: sus impresiones son evidentes, no son falaces como las del placer perpetuamente representadas por las mujeres y casi nunca experimentadas”.

“El sistema del amor al prójimo es una quimera que debemos al cristianismo, no a la naturaleza”.

“¿Acaso somos dueños de nuestros gustos? Si la naturaleza se sintiera ofendida por ellos dejaría de inspirarlos”.

“La necesidad de hacerse mutuamente felices sólo puede existir legalmente entre dos seres igualmente provistos de la facultad de perjudicarse”.

“Cada día necesito dos tiernas criaturas para mis sacrificios. Una vez gozado de ellos, no solamente no vuelvo a ver más los objetos de mi placer, sino que es esencial para la entera satisfacción de mis fantasías que dichos objetos salgan inmediatamente de la ciudad”.

“La ingratitud es la virtud de las almas orgullosas”.

“Vale cien veces más ser una bribona feliz que sensata y desgraciada”.


La sabiduría del Marqués,
en Juliette

“La educación que se imparte a nuestras muchachas es incalificable. Instiga prejuicios que contradicen todos los impulsos naturales. Impide a las pobres criaturas el aprecio de la belleza natural y las hace esclavas de la vergüenza, el recato y la represión”.

“Si la naturaleza no quisiera fomentar la fornicación por el culo, ¿no creéis que habría hecho ese orificio tan impenetrable para la verga como lo es la oreja?”

“Si los convencionalismos no sirven para lograr la felicidad del individuo, si no satisfacen sus deseos más íntimos, de nada sirven”.

“Joderte en un lugar que no sea el culo sería lo mismo que ir a Roma y no visitar el Coliseo”.

“Todo este lío de la igualdad cristiana es una tontería. Según yo, la naturaleza ha puesto a los grandes en la tierra como a las estrellas en el cielo: arrojan luz sobre el mundo sin jamás descender hasta él”.

“Los libertinos no tienen energía que derrochar en algo tan necio como el amor”.

“Lo que hace celoso al amante no es el afecto que por ella siente, sino el temor a la humillación pública en que incurriría si su querida cambiara de sentimientos hacia él. No hay amante en el mundo que no prefiera ver muerta a su querida, a que le sea infiel; de ahí se concluye que no es la pérdida de ella lo que excita al celoso, sino el aprobio que implica su abandono”.

“Debería uno pasar los años juveniles explorando el mundo en busca de una serie de principios, y los últimos viviendo lo más apegado posible a tales principios”.

“No tengáis vergüenza si os aplican el calificativo más feo, “puta”: porque sólo un imbécil no puede ver lo hermoso que ese título es; el mundo ama a la puta en el fondo de su corazón; porque una puta se interesa menos por su propio bienestar que por la felicidad del prójimo. Una puta es una hija de la naturaleza; la muchacha casta es un fenómeno; ¿quién insulta más a la naturaleza que una moza que se aferra concienzuda y arrogantemente a la ilusión de que su continencia es el blasón del bien? No tengamos ningún respeto por la virginidad, ni por la filosofía que pretende la castidad y la excelencia. Escupo sobre esas ideas”.